¿De qué me ha servido perdonarme?

Perdonar es el acto más liberador que te puedes dar a ti mismo. Es un acto de valentía y de sanación interior. El perdón significa desprenderte de la victimización y empezar a responsabilizarte de tu propia vida. 

Todo aquello que no perdonas te hace esclavo y te mantiene atado al pasado. De este modo es muy difícil avanzar y encontrar tu misión de vida. Por eso, para mí es tan importante el perdón y es uno de los pilares del método P.I.P.A.

A mí el perdón me ha servido para liberarme del pasado, soltar lastres que arrastraba desde la niñez y poder mirar al futuro para encontrar mi camino, mi misión de vida, con una paz interior indescriptible.

El caso de Irene Villa, víctima del terrorismo de ETA, es otro gran ejemplo de cómo el perdón te permite liberarte, dejar de ser una víctima para responsabilizarte de tu vida y hacer aquello que has venido a dar al mundo.

El perdón es el acto más generoso y más liberador que te puedes dar a ti mismo. 

Hasta hace unos años si alguien me hubiese dicho que debía perdonarme a mí misma, le hubiese respondido que yo no tenía nada que perdonarme, pero ahora sé que no es así. En realidad todos tenemos muchas cosas que perdonarnos aunque conscientemente pensemos que no.

Piensa en los errores que has cometido y no olvidas, en las cosas que no has dicho y te arrepientes, piensa en las personas que se han ido y no les has dicho lo que te hubiera gustado, en las veces que le has fallado a algún amigo o familiar, en la culpa que has sentido por  no dedicar más tiempo a las personas que quieres o en lo mal que te has tratado a ti misma durante toda tu vida y lo herida que pueda estar tu niña interior. Esto son solo algunos ejemplos de situaciones en los que te has podido sentir culpable por haber querido que las situaciones fueran distintas a como han sido.

Mi auto descubrimiento sobre el perdón vino de la mano de la culpa.

La cantidad de veces que me habré sentido culpable por hacer sufrir a alguien, por no agradar a todo el mundo, por no cumplir las expectativas de los demás… Y toda esta culpabilidad se iba acumulando en mí haciendo que cada vez me sintiera peor por dentro.

De ahí que el primer paso del perdón auténtico pase por decidir firmemente dejar de sentirte culpable. En realidad la culpa es un invento judeo-cristiano y ahora hay una forma mucho mejor de explicarnos las cosas, desde la responsabilidad. Somos responsables de nuestros actos y decisiones, pero no culpables. No hay buenos, ni malos. Todos hacemos lo mejor que sabemos en cada momento según nuestras creencias y nuestros conocimientos.

En realidad deberíamos ir por la vida sin tener que perdonar a nadie porque el otro hizo lo mejor que supo en ese momento, aunque no fuera lo que yo esperaba. La actitud correcta es agradecer todo lo que sucede en nuestra vida porque nos da nuevas oportunidades para crecer.

Desde la gratitud y el amor la vida se vuelve más fácil y sientes mucha paz interior.

No juzgar a otras personas me ha aportado una paz y una armonía que nunca antes había conocido. Piensa que cada persona hace lo que puede, lo mejor que sabe en cada momento, porque cada uno está en su camino de crecimiento personal y espiritual. Esta nueva comprensión me ha cambiado la vida. Yo era de esas personas que juzgaba todo y a todos porque creía que lo que yo pensaba y hacía era lo perfecto, lo correcto. Soltar esta creencia, soltar el juicio y perdonarme me ha dado una paz inmensa.

No juzgar a otras personas me ha aportado una paz y una armonía que nunca antes había conocido.

Nadie puede, ni debe juzgar el camino de otra persona, así como los demás tampoco deben juzgar el tuyo. Si tú no criticas y no juzgas, los demás tampoco lo harán contigo. No me creas, compruébalo. Yo he vivido este cambio en mi propia vida, así que te pido que no te creas nada y lo compruebes todo por ti misma.

Si puedes vivir desde el no juicio, tampoco tendrá sentido ya el tener que perdonar nada, ni a nadie.

Aquí tienes una visualización de amor y perdón del libro ‘Perdonar‘ de Robin Casarjian para ayudarte en tu proceso de perdón. Ponte en un lugar tranquilo y cómodo antes de empezar a escuchar la visualización y cuando estés situada, dale al play y disfrútala.

Si después de haber leído este post y haber hecho la visualización, crees que necesitas trabajar el perdón pásate por la página de mis servicios y échale un vistazo para ver si algo resuena en ti.

Gracias por leerme. Si conoces a alguien que pienses que le puede interesar este post, te agradecería muchísimo que lo compartieras. Seguro que el Karma te lo devuelve. 😉

 

2 comentarios
  1. Beatriz
    Beatriz Dice:

    Me ha encantado este post Isabell. Vivir desde el perdón, tanto a nosotros mismos como a los demás, es algo que te catapulta a una vida plena. Gracias por recordarlo y expresarlo tan bien. Ah…por cierto, el RAP del perdón mola mucho… je,je,je… Lo tendré a mano para escuchar de tanto en cuanto. Súper abrazo.

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    • Isabel Corell
      Isabel Corell Dice:

      Sí, para mí ha sido decisivo en mi vida el perdón 😉 Me alegro que te guste el rap, la verdad es que está muy bien y deberíamos escucharlo todos más a menudo. Un súper abrazo para ti también Beatriz.

      Responder

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