Un curso de Perdón

Un curso online para reconciliarte contigo misma, soltar lo que ya no te es útil del pasado y enfocarte en tu futuro brillante

perdonarte, amarte, encontrarte

El perdón es el acto más liberador que te puedes dar a ti misma

El 90% de los adultos en Estados Unidos se han criado en hogares con problemas. Cualquiera que se haya criado en hogares con problemas, donde ha sufrido maltrato físico o psíquico, abandono, rechazo, falta de amor o de seguridad, ha de perdonar para sanar 'totalmente'. Pero antes tiene que hacer suyo el dolor que experimentó, reconocer y admitir la verdad. Una vez logrado esto, el dolor del pasado puede convertirse en la riqueza de la vida.

Fuente: 'Perdonar' Robin Casarjian 

Este curso es para ti SI...

  • Sientes que hay algo que te atrapa en el pasado y no te deja avanzar
  • Sientes que hay algo o a alguien que no perdonas.
  • Quieres dejar de ser la víctima y convertirte en la dueña de tu vida.
  • Quieres avanzar en tu misión de vida, hacia tu futuro brillante.
  • Estás interesada en perdonarte para poder encontrarte y sentirte verdaderamente libre. 

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Soltar la rabia, la ira, la culpa y todas las emociones que te mantienen atada a algo del pasado que no te has perdonado y te sigue haciendo daño. 

¡Perdonas para sanar tú!

  • El único perdón que importa es el que nos damos a nosotros mismos. Cuando te perdonas tú, dejas de buscar culpables fuera porque tú ya no te sientes culpable
  • Si reescribes tu historia desde lo que sí ha sido posible en vez de desde lo que no te dieron, tu vida da un giro de 180º 
  • No hay nada que perdonar ahí afuera. Todo lo que te pasa, te pasa para ti y no a ti. Cambia esta percepción y cambiará tu vida.

Jonathan H.


"Soy consciente que el perdón me hizo un clic respecto a lo que yo sentía, a lo vivido y respecto a mí mismo. Al principio cuando me propusiste el trabajo, sentí que era como una losa, bufff pensé, empezaré pero no sé cuándo acabaré. Tendré que estar meses y meses escribiendo y reflexionando, rellenando un montón de cuadernos y escribir cartas a mucha gente. Inicié el proceso y la primera duda que yo sentía es si iba a ser capaz de detectar con claridad aquellas cosas por las que yo necesitaba pedirme perdón. Si bien es cierto, que llevaba muchos años sintiendo que había muchas cosas por las que me sentía culpable y me dificultaban la relación conmigo mismo y con los demás, también es verdad que aunque siempre había unos cuantos temas que estaban ahí revoloteando, nunca me había parado a concretar exactamente.

¿Por qué y a quién pedir perdón? Entonces yo seguí el manual de instrucciones que tú me diste y afortunadamente tú cerraste y concretaste el camino. Se trataba de pedirme perdón a mí mismo. En el fondo por un lado era un poco de alivio porque así no tenía que pensar en terceras personas y yo sentía que ese trabajo vendría después, que tendría que hacerlo después porque había mucha gente vinculada a mi culpabilidad que iba a salir en el proceso.

Entonces comencé y si bien tenía un poco de miedo al concretar cómo hacerlo, pues hice lo que tú me planteaste, cada día intentaba conectar con aquello que resonaba en ese instante, aunque fuera en lo más profundo de mi corazón y para mi sorpresa una voz bastante clara me iba hablando. Me sentaba cada día y me preguntaba ¿hoy porque siento que mi corazón llora y me quiero pedir perdón? Y no tenía que hacer mucho esfuerzo porque las respuestas llegaban rápido. Había ahí en lo profundo, un tema, una cuestión, un sentimiento muy claro por lo que yo me quería perdonar y según lo detectaba y escribía las frases, encontraba un alivio inmediato. Lo he ido sintiendo así.

Inicié ese proceso, un día tras otro día, y aunque algún día me costó más porque estaba más cansado, sentía que quería hacerlo porque me hacía bien y poco a poco fui quemando etapas porque iba descubriendo esos frentes abiertos en mí y que no me perdonaba a mí mismo.

Cuando acabé el proceso de auto perdón y pasé a la fase de escribir las cartas, al principio pensaba que me iban a salir cosas horribles y yo a mí mismo me lo permitía, escribir sin filtro, en esa primera carta. Y me puse a escribir siendo sincero y la vez con una cierta distancia porque yo ya no me sentía en ese dolor. Es verdad que me tocaba muy de cerca, pero tenía ya una distancia sana y sentía que esas personas que yo pensaba que me habían hecho daño, en realidad no me habían hecho tanto daño que el daño me lo había hecho yo. Y que ellas se habían hecho daño a sí mismas. Y la sensación me gustó.

Cuando terminé la carta, aunque me entregué a liberarme y me regocijé, supe que algo era distinto. Todavía no podía saber lo que era, pero algo había cambiado.

Cuando empecé con la segunda carta de cómo quería que fuera mi relación con mi entorno a partir de ahora, sentí mucho bienestar, mucha tranquilidad y paz. Al escribir como deseaba que fueran las cosas a partir de ahora sentí mucha paz.

Para mí este trabajo con el perdón ha supuesto, lo primero, salvar la relación conmigo mismo, dejar de fustigarme y empezar a quererme, mimarme, comprenderme. Y lo fundamental es que me he dado cuenta que al hacer eso mi relación con los demás cambia directamente. No quiere decir que no sienta las mismas dificultades, por ejemplo en comunicarme, pero lo que quiero decir es que en el momento que yo me he comprendido y me he permitido perdonarme y quererme, mi relación con los demás ha cambiado porque me he dado cuenta que soy capaz de hacer lo mismo con ellos y esto me ha dado una inmensa alegría. Antes me sentía inmensamente bloqueado, yo sentía que constantemente estaba comparándome y exigiendo a los demás porque en el fondo no los entendía porque en el fondo tampoco me comprendía a mí mismo. No me permitía comprenderme, valorarme y quererme. Fundamentalmente perdonarme. Y al hacerlo conmigo mismo me he dado cuenta que a mi alrededor las cosas se están moviendo y cambiando porque a los demás no los siento distintos, siento que son como si fuera yo en otra persona y por tanto, si yo me comprendo y me perdono a mí mismo, pues también puedo llegar a comprender lo que le está pasando al otro. Y eso, aunque a veces me cueste más o menos, está siendo una revelación. Te agradezco muchísimo que hicieras llegar este proceso de perdón a mi vida.

Jonathan, músico

Sonia Moreno


"Antes de hacer el proceso de duelo y de perdón estaba anclada a una etapa del pasado, a una persona que ya no estaba en mi vida pero parecía volver sin preguntar en momentos inesperados. No sabía lo que necesitaba para liberarme porque creí que el tiempo había hecho su trabajo, pero me supiste guiar hacia lo que necesitaba para desprenderme del sentimiento negativo que había ido acumulando. 

La experiencia con el proceso ha sido asombrosa y muy muy positiva. He tenido momentos duros porque nunca habría pensado que reconocer, y aceptar, doliese tanto.  Pero, poco a poco, con tu ayuda, iba notando el efecto de lo trabajado y la libertad que eso me iba proporcionando.

Después del proceso me siento más ligera y libre. Más dueña de mi vida y muy feliz.  Siento que ahora el pasado es pasado, y tengo las herramientas necesarias para vivir más plenamente el presente. 

Sonia Moreno, óptica 

El auto perdón
sanar relación con padres
El perdón según el ho'oponopono

Un curso de perdón: por tu cuenta

Un curso de perdón se compone de 4 vídeo lecciones en las que hay ejercicios y visualizaciones para descubrir tus heridas y sanarlas y un PDF de acompañamiento en todo este proceso.  

En estas 4 vídeo lecciones se trabaja:

  • Qué es el perdón y qué beneficios te va a aportar en tu vida.
  • El auto perdón o perdonarte a ti misma a través de ejercicios y visualizaciones, de una forma muy práctica.
  • Sanar la relación con tus padres también a través de ejercicios y visualizaciones.
  • El concepto de perdón según el Ho'Oponopono.
coaching, misión de vida, propósito de vida, Isabel Corell

Un curso de perdón: con mi acompañamiento

En esta opción además de todo lo anterior, durante 4 semanas tendrás mi acompañamiento por e-mail y/o grupo de Facebook... y además tendremos 3 sesiones de coaching de 1 hora para acompañarte en tu proceso de perdón, que por mi experiencia sé que en muchos casos resulta doloroso y confuso. 

garantía devolución

Garantía de devolución sin preguntas durante 15 días

Sólo quiero dinero feliz, por tanto, si éste no es el curso que necesitas en este momento, te devuelvo tu dinero durante 15 días sin hacerte preguntas (solo del curso, nunca de las sesiones de coaching que hayamos hecho). No tienes nada que perder, y sí mucho que ganar. ¡Cómpralo con total garantía de devolución!  

Testimonio en vídeo


Conchi Lorenzo, Orientadora Universitaria

FAQ

Preguntas que te puedes estar haciendo:

Qué pasa si el curso no es lo que buscaba?

¿Qué pasa si tengo dudas con el material?

¿Es Paypal un método fiable de pago?

¿Cómo sé si éste es el curso que necesito?

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